El juicio

El juzo, de Andrucha Waddington, pone a Felipe Camargo y Carol Castro con fantasmas, con un fuerte toque Mefisto. otra copia del cine de terror actualmente realizado en Brasil. Nuestro cine ha descubierto el género recientemente y ha podido hacer algunas buenas películas. El club de los caníbales, Los buenos caminos, Dead in Speech.

Pero filmar horror no es fácil. Si el entorno natural ayuda, y el hecho de que tengamos una casa de esclavos en el medio del bosque es importante para crear una atmósfera ominosa (esencial para que funcione una historia de fantasmas), la cámara de la película no tiene imaginación, rara vez alcanza una imagen que Quédate en nuestra memoria.

Para empeorar las cosas, tanto Camargo como Castro parecen estar fuera de lugar, al igual que el fantasma principal. Esto me parece más la dirección de los actores que el compromiso de cada uno. Después de todo, ya han demostrado lo que pueden en otros trabajos. Permanecen Lima Duarte y Fernanda Montenegro, quienes incluso cuando están en piloto automático se destacan por el carisma y el talento de ambos. Además, Duarte tiene buenas razones para estar en piloto automático, mientras que Montenegro en algún momento comienza a brillar, gracias a su arsenal de habilidades y al papel que implica mayores posibilidades.

En la trama, escrita por Fernanda Torres, tenemos una pareja, Guto (Felipe Camargo) y Tereza (Carol Castro), que vivirán en medio del monte, en un casaro heredado por Guto, porque estaba hundido en la duda. El hijo de la pareja, Marinho (Joaquim Torres Waddington), un adolescente mimado, está sorprendido por la falta de luz en la casa y el silencio del lugar. Será el eje de la comunicación entre los mundos que chocan con la trama. Por cierto, la escena de la mordedura del animal entre las rocas, que involucra las reacciones de Marino y su madre y su padre, se acerca a lo embarazoso.

En el reparto siguen siendo el cantante Criolo, como la entidad que parece cobrar una deuda del pasado, y Fernando Eiras, actor bressaniano que confiere cierta curiosidad en el papel de un médico. Lo gracioso del disco de Eiras parece estar en una película de Jilio Bressane, causando una especie de rareza en la que podría haberse trabajado mejor.

Finalmente El juzo se refiere a otra película brasileña, realizada hace más de una década. Se trata de Frontera, de Rafael Conde, un largometraje de terror, pero logra resultados mucho mejores gracias a un rigor formal que está completamente ausente de la película de Andrucha, excepto por un momento u otro cuando la cámara se estabiliza.

(incrustar) https://www.youtube.com/watch?v=AseYLSef7f8 (/ incrustar)

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