¡No te mueras, Minerva! y la inundación roguelike

¡No te mueras Minerva!

MOBA, Battle Royale, juegos de cartas … La industria del juego vive en oleadas y si en los últimos años muchas personas se han molestado por varios juegos que han arriesgado estos géneros, me sorprende que no critiquen la gran cantidad de títulos que se han aprovechado elementos consagrados por el roguelike, y que por ser menos punitivo, se conocieron como rogue-lite.

Hoy en día, parece que cada juego independiente debe llevarnos a una aventura en la que tengamos que llegar lo más lejos posible mientras recolectamos varios recursos, solo para morir inevitablemente y tenemos que reiniciar la "escalada" con un personaje ligeramente más fuerte que antes. Hasta que lo adivines Fatalmente tendremos el mismo destino que antes.

El último juego que probé y creé sobre este concepto lleva el nombre ¡No te mueras, Minerva!. Desarrollado y publicado por Xaviant Games, controlaremos a una niña de 11 años que presta su nombre al título. Después de descubrir una casa abandonada en medio de un bosque, Minerva termina siendo arrastrada hacia adentro y comienza su lucha por la supervivencia.

Para esto, la niña tendrá su linterna y varios animales de peluche que cobrarán vida gracias al presente mágico en la casa embrujada, así como a algunos elementos diseminados por el lugar y la ayuda de uno u otro personaje que encontrará en el camino. La variedad viene en la forma en que la linterna puede funcionar, ya que los rayos de luz se disparan continuamente o como si fueran disparos, todo dependiendo de lo que encontremos.

¡No te mueras Minerva!

Como todo buen roguelike, moriremos varias veces durante nuestras incursiones en la casa, pero lo bueno es que siempre que lo hagamos, podremos aprovechar el dinero para desbloquear habilidades y ser más fuertes. Es decir, la molienda será constante y si no te gusta mucho la repetición, ¡No te mueras, Minerva! Puede que no sea muy recomendable.

Ya por parte de los enemigos, tenemos una buena variedad de ellos para enfrentar, pero molesta el hecho de que el desarrollador usa la vieja estrategia de solo cambiar los colores de los personajes para indicar que son más fuertes. Lo mismo ocurre con los sub-jefes, que generalmente son versiones más grandes de enemigos que encontramos en las etapas.

En general, el juego se reduce a entrar en una habitación, destruyendo todos los monstruos que aparecen allí para desbloquear la salida y luego recolectando lo que esté en el entorno. La mansión tampoco ofrece mucha variación de escenarios e incluso con los mapas generados al azar, la impresión es que siempre estamos pasando por las mismas habitaciones.

¿Qué puede servir para impulsar los problemas de ¡No te mueras, Minerva! ¿Sigue siendo un juego vendido como en acceso anticipado? Esto puede significar que la gente de Xaviant aprovechará los comentarios de los jugadores para hacer mejoras, haciéndolo mucho mejor y más divertido de lo que tenemos hoy.

Pero hasta que eso suceda, sigo pensando que había un buen potencial desaprovechado, ya que siempre vi el juego como una especie de sucesor espiritual del excelente Los zombis comieron a mis vecinos. Además, tal vez he tomado las decisiones equivocadas últimamente, pero creo que necesito un descanso de los títulos de estilo roguelike.

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